miércoles, 19 de junio de 2013

EDUCAR EN LA IGUALDAD, EN EL RESPETO A LA DIFERENCIA

Moonrise Kingdom de Wes Anderson
Fotograma Moonrise Kingdom de Wes Anderson
Nieves Martínez Hidalgo
Psicóloga clínica
Psicoterapeuta                                      








“Coeducar no es yuxtaponer en una misma clase a individuos de ambos sexos, ni tampoco es unificar, eliminado las diferencias mediante una presentación de un modelo único. No es uniformar las mentes de niñas y niños sino que, por el contrario, es enseñar a respetar lo diferente y a disfrutar de la riqueza que ofrece la variedad
         Montserrat Moreno


Las personas hemos sido educadas aceptando la visión androcéntrica del mundo y menospreciando la visión de la mujer, lo que nos lleva a pensar en las mujeres como seres dependientes y a infravalorar nuestras experiencias y aportaciones.


Esta educación la recibimos todos desde la infancia, a través de los cuentos, las películas, las expresiones y opiniones de padres, profesores y de la sociedad en general.

La literatura, en general, tanto en la tradición oral como escrita es un vehículo que transmite modelos de vida. Por ello, es importante que padres, educadores, psicólogos, pedagogos y trabajadores sociales, nos impliquemos en un proceso de concienciación de la sociedad apoyando una educación no sexista que facilite una visión más global y completa del mundo en que vivimos.
Desde antes del nacimiento (cuando los padres decoran la habitación del bebé de forma diferente o proyectan unos planes de futuro distintos, según el sexo, por ejemplo), ya comenzamos a recibir todo tipo de normas e influencias de la sociedad que influirán en nuestras manera de pensar y de estar en el mundo.

Los modelos de conducta varían según el sexo y, a día de hoy, continúan trasmitiendo un androcentrismo primitivo que desencadena situaciones de discriminación económica, laboral, etc. y un trato injusto hacia las mujeres.

El lenguaje es tan importante porque a través de él percibimos la realidad, vemos el mundo y aprendemos a pensar, a interpretar nuestras emociones y actuar de una manera determinada.
Muchos libros dirigidos a niños y jóvenes fomentan la imitación de roles estereotipados y reproducen modelos de comportamiento caducos que perpetúan la visión de la superioridad masculina y la discriminación de la mujer. Por ello, uno de los objetivos de esta escuela de padres consistirá en facilitar información sobre, cuentos, libros, documentales y películas que aporten otros modelos de conducta y que puedan ser vistos o leídos y comentados en familia.



Educar en la igualdad
                                    Vivir aventuras, sentirse libres, jugar en la naturaleza 
                                                 niños y niñas, sin discriminaciones.



A través de los cuentos, novelas, películas, canciones, anuncios de publicidad, a través de sus protagonistas y personajes, los niños y los adolescentes van elaborando la imagen de quién quieren llegar a ser: superhéroes, pilotos de naves espaciales, bomberos, futbolistas -dicen los niños; mamás, maestras, azafatas, enfermeras -dicen las niñas; ambos incorporan esos esquemas rígidos de conducta en los que los niños desempeñan el rol de fuertes, agresivos y poderosos, y las niñas, roles pasivos, secundarios, de debilidad.

Por tanto, hay una discriminación por partida doble: a los niños se les niega la posibilidad de mostrar interés por actividades tranquilas, reflexivas y manifestar su sensibilidad, miedos, temores. A las niñas se les niega el acceso a roles de mayor actividad o protagonismo. Su meta, cuando llegan a la adolescencia, consiste en enamorarse y esperar a que su “príncipe azul” se decida a casarse con ellas.

Hechas estas observaciones, llegamos a la conclusión de que podemos usar los cuentos y las películas para transmitir modelos múltiples y variados basados en la igualdad y en la riqueza que aporta complementarse con la diferencia.
Es importante que padres y profesionales de la educación y de la salud seamos promotores y transmisores de una nueva forma de ver el mundo y un modo de hacerlo, puede ser sugiriendo a nuestros hijos, alumnos, amigos, etc. la lectura de libros y el visionado de películas que estimulen la tolerancia, la igualdad, el respeto y la valoración de la diferencia y la implicación en proyectos de colaboración, saltando las barreras sexistas y eliminando los prejuicios que todavía permanecen en nuestra sociedad del siglo XXI. 



Mª Nieves Martínez Hidalgo

Psicóloga Clínica

lunes, 17 de junio de 2013

¿QUÉ ES EL COACHING?

Coaching psicológico
Busca una solución a tu problema y persevera en ella
Nieves Martínez Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta












El coaching es una disciplina que surge en los años 80 en Estados Unidos en el área del deporte, con la figura  del coach como entrenador o preparador. Después pasa al ámbito empresarial, en el que el rol primordial será el de facilitador o catalizador de las potencialidades de cada uno. Finalmente, pasa al dominio de la psicología, en el que el psicólogo que practica coaching intenta facilitar el crecimiento personal de su cliente. 

Todos los coachs no son psicólogos, y en esto hay que poner atención. Cuando una persona necesita ayuda para superar sus problemas psicológicos y quiera ser atendido por un coach, es importante que compruebe su acreditación como psicólogo clínico, pues aunque dicha persona no presente patología alguna, la psicoterapia coaching es una ayuda más completa frente a la solución de estos problemas.

El coaching viene a poner de relieve la importancia de la ayuda no-patologizadora y despatologizadora, e incluso, al margen de la novedad o la moda que pueda implicar, también resalta el hecho de que son numerosas las personas que necesitan ayuda sin estar "clínicamente enfermas"; estas personas no presentan depresión, ni ansiedad, simplemente están preocupadas porque no saben cómo afrontar una determinada situación por la que se siente desbordado. Son personas que acuden al psicólogo porque quieren aprender a vivir mejor, haciendo frente a las circunstancias de su vida, estimulando sus habilidades sociales, solucionando de un modo asertivo los obstáculos con los que se enfrenta en su entorno habitual.


Cattell Psicólogos en Murcia



martes, 11 de junio de 2013

YO SOY YO Y MI CIRCUNSTANCIA

Ortega y Gasset

Dra. Mª Nieves Martínez-Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta










“Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo” es una de las ideas más conocidas de Ortega y Gasset. Aparece escrita en su obra “Meditaciones del Quijote” de 1914 y desde entonces forma parte característica de su filosofíaPero, ¿a qué hace referencia el término circunstancia? La circunstancia es el mundo vital en el que cada uno se halla inmerso (familia, cultura, momento histórico, sociedad...). También se incluyen en este término, el cuerpo y la mente de la propia persona. Venimos a un mundo concreto, con un cuerpo determinado, unas habilidades intelectuales y psicológicas, unas destrezas motoras e incluso con nuestro carácter como algo ya dado que puede estimular o ser un freno para el desarrollo de nuestros proyectos.


Nuestro Yo se va formando en su encuentro con el mundo. Y el mundo no es una realidad independiente. El mundo es lo que yo advierto y todo aquello de que me ocupo. El ser "es" en relación con la vida. Existimos gracias a la existencia de los demás. Nos encontramos en la vida con el mundo, con nuestro mundo. No es cierto que primero nos encontremos a nosotros y después al mundo, nos encontramos a nosotros sólo en la medida en que nos vemos instalados en el mundo, en cuanto que nos ocupamos con las cosas, con las personas, con nuestra circunstancia. Es por esto, que si no salvamos la circunstancia, no salvamos nuestro yo. Es importante hacerse cargo de uno mismo y, partiendo de la aceptación de tu cuerpo, de tu ser, de tu entorno, enfocar tu proyecto de vida, tu deseo de ser auténtico y de mostrarte ante los demás como realmente quieres hacerlo.


Cattell Psicólogos Murcia
#hazloporti






jueves, 6 de junio de 2013

LAS ETIQUETAS DIAGNÓSTICAS Y LA TRANSEXUALIDAD

Anka Zhuravkeva
Nieves M.Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta

















Me han comentado que en el título de la última entrada -"Víctor o Victoria: la transexualidad no es una enfermedad"- hay un error y, en parte, quizás llevan razón si se atienen a los diferentes manuales diagnósticos existentes en la actualidad. Sin embargo, el título está redactado así de forma intencionada, ya que expresa mi opinión: la transexualidad no es una enfermedad. Nunca he estado de acuerdo con las etiquetas diagnósticas. Las personas, los seres humanos no somos objetos para catalogar o clasificar. Nunca he confiado en ese grupo de psiquiatras, autoerigidos en "EL SABER MÁXIMO", que se reúnen para generar nuevas etiquetas y eliminar otras creadas por ellos previamente, aunque curiosamente el número de etiquetas no disminuya, sino todo lo contrario. Estamos patologizando cualquier conducta, emoción, pensamiento que se aparte de lo socialmente establecido como "deseable". En breve, nos veremos, como los griegos hace siglos, arrojando colina abajo a todos aquellos niños y niñas que tengan  "defectos" o  alguna peculiaridad que pueda avergonzar a sus padres ante esta hipócrita sociedad. ¿O ya lo estamos haciendo, aunque de modo figurado, marcando con esas etiquetas diagnósticas? 

Actualmente, hay un gran debate y división entre los propios psiquiatras de distintas asociaciones de salud mental (EEUU, Reino Unido). Un numeroso grupo de psiquiatras, en un gesto de honradez, valentía y transparencia hablan sobre el enorme poder que tienen las empresas farmaceúticas en estas reuniones y decisiones diagnósticas, critican la falta de validez de los diagnósticos tanto a la hora de proponer los tratamientos idóneos como para detectar las causas que generan ese  dolor y hablan de volver a recuperar un enfoque más humano y personal ante el sufrimiento psíquico.

De todos modos, esto es lo último que he leído respecto al tema que nos ocupa, la transexualidad, y al próximo Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, conocido como DSM, la "biblia de la psiquiatría":

El pasado sábado 18 de mayo de 2013, la Asociación Americana de Psiquiatría presentó oficialmente la última versión del  Manual, el DSM-5, en el marco de su congreso anual, celebrado en San Francisco (EE.UU.). Si bien la versión española de este manual no estará disponible hasta principios de 2014, esta es una de las novedades que incorpora:

                          -La transexualidad deja de ser considerada un trastorno mental.


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http://cattell-psicologos.blogspot.com.es/2013/06/victor-o-victoria-la-transexualidad-no.html
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miércoles, 5 de junio de 2013

VÍCTOR O VICTORIA: LA TRANSEXUALIDAD NO ES UNA ENFERMEDAD

Serie Gabriel-Mar Sáez
Fotografía "Serie Gabriel": Mar Sáez
Nieves Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta
















Las personas que no se identifican con el género que socialmente se corresponde con el sexo biológico de nacimiento han sido consideradas hasta ahora como enfermas, puesto que se parte de la idea errónea de que la identidad de género está determinada biológicamente por el sexo. Sin embargo, la transexualidad es una de las posibles formas del desarrollo de la identidad de género y, precisamente, pone en cuestión esa supuesta obligatoriedad de que el género y la genitalidad tengan que corresponderse, rompiendo la clásica dicotomía entre hombre y mujer. La transgresión de esos ideales normativos acerca del cuerpo tiene un coste: la injusta discriminación por parte de una sociedad que divide y jerarquiza de forma coercitiva a través de reglas sociales, tabúes, prohibiciones y amenazas transmitidas de forma ritual generación tras generación.


El ser nace pero también se hace y todos tenemos derecho a elegir quien queremos ser: "La sensación de estar representando una obra de teatro interminable se hizo más poderosa que el miedo y la vergüenza... Cree en quien tú eres". -Escriben Vera y Gabriel, en el vídeo que podéis ver más abajo.



Serie Gabriel-Mar Sáez
Fotografía "Serie Gabriel": Mar Sáez


La patologización que socialmente se hace de la transexualidad es una fuente de sufrimiento para las personas transexuales, lo que conlleva que, muchas veces, recurran a los profesionales de la salud mental. Sin embargo, a partir de ahora, cuando acudan a un psicólogo ya no lo harán porque su transexualidad sea considerada una enfermedad, sino porque, como cualquier otra persona, necesiten apoyo y orientación para afrontar un problema de índole emocional, familiar o social.

A continuación os presentamos el proyecto de Mar Sáez que con sus fotografías pretende dar voz a estas personas que pueden estar sufriendo por sentirse diferentes, por percibir el rechazo y la discriminación social.

Mar Sáez, ganadora del Concurso Nacional de Fotografía de la Universidad de Murcia, comenta que lo que más feliz le hace no es el premio en sí, sino lo que puede ayudar a la visibilización y la normalización de la transexualidad, objetivo final de su proyecto.

Aunque las imágenes presentadas al certamen se centran en Gabriel, Mar Sáez explica que "conoció a Vera a través de un retrato que apareció en la prensa. Su fotografía presidía una página dedicada a reivindicar las necesidades del colectivo transexual. Vera le presentó a Gabriel. Ella estudia Filología en la Universidad de Murcia y a él le gustaría ser músico. Es una pequeña parte de su mundo, de sus aspiraciones vitales, una pequeña pieza de ese puzzle asombroso que ambos me han ido permitiendo contemplar en cada encuentro, con cada pequeño detalle, hasta regalarme la ilusión de que soy capaz de entender un poco mejor lo que sienten". 



video

Fotografías de Mar Sáez. Música original de Enrique González.
Vídeo realizado por Joaquín Regadera. Duración 4 minutos.
Contamos con el permiso para reproducir vídeo y fotos de la autora.


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http://cattell-psicologos.blogspot.com.es/2013/06/la-transexualidad-y-las-etiquetas.html

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