domingo, 29 de septiembre de 2013

PRACTICANDO LA DERREFLEXIÓN - II

Mirar hacia delante olvidándose de uno mismo
Mirar hacia delante
Mirar hacia delante,
olvidándose de uno mismo








Continuamos pues aconsejando la práctica de la derreflexión, como comentamos en nuestra penúltima entrada "Practicando la derreflexión -I", intentando huir de actitudes de hiperreflexión, esa atención excesiva, de la hiperintención o exagerada intención, de la constante observación de uno mismo y ello con la finalidad de que podamos funcionar con normalidad y nuestro cuerpo y nuestra mente recuperen la estabilidad.

¿Qué debemos practicar?

  • Autotrascendencia, como capacidad de relacionarse o dirigirse hacia algo o alguien distinto de uno mismo. De este modo, puedo olvidarme de mí mismo, entregarme y comprometerme con un proyecto, persona o causa distinta de mí.
  • Autoolvido. Ignorarse a sí mismo, centrarse en la tarea, en el aquí y el ahora de lo que tengo que hacer.
  • Autoentrega. Sólo me puedo olvidar de algo cuando actúo dejando de lado ese algo y oriento mi conducta hacia otra cosa que no sea yo, una tarea, una meta, un objetivo.
  • Autorrealización o realización de uno mismo. No podemos conseguir esta autorrealización sino a través de un camino indirecto, como efecto secundario no intencionado de la autotrascendencia. Es decir, que la realización de uno, nunca puede ser un objetivo, sino que se obtiene como resultado de la entrega a un proyecto, a una causa, al logro de unas metas distintas de mi.
  • Autodesprendimiento. Mediante el autodesprendimiento soy capaz de bromear acerca de mí mismo, de reirme de mi y de ridiculizar mis propios miedos.

  • Resumiendo:  Gracias a mi capacidad de amar a una persona o de entregarme a una causa puedo sentirme realizado, pero esto sólo ocurrirá si soy capaz de olvidarme de mí.




Dr. Juan José Regadera 
Nieves Martínez Hidalgo
Psicólogos Especialistas en Psicología Clínica
Psicoterapeutas Acreditados
Cattell Psicólogos Murcia


www.cattell-psicologos.com




miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿ES INTELIGENTE EL INCONSCIENTE?

¿Es inteligente el inconsciente?Dr.Juan José Regadera
Psicólogo Clínico
Psicoterapeuta 










¿El inconsciente es tonto o listo?, ¿simple o complejo?, 
¿maneja el inconsciente con flexibilidad las amenazas psicológicas o sólo puede realizar procesos de rutina?


Estas y otras cuestiones que podemos formular sobre el inconsciente son difíciles de valorar. Lo que sí sabemos, es que este mundo, el que conocemos, no se apoya únicamente en lo consciente. El inconsciente debe ser considerado como una realidad.

Si nos tomamos nuestra vida individual como algo que debemos hacer de modo original, entonces, en este llegar a ser de cada uno de nosotros, el inconsciente tendrá un papel primordial en oposición a esa hiperreflexión  a que nos tiene tan acostumbrados nuestra conciencia.

Para poder llegar a ser la persona que en realidad nos gustaría, necesitamos anticiparnos a la vida, no en el sentido de saber prevenir, programar o elaborar un plan, tal y como una actitud hiperreflexiva aconsejaría, sino en el sentido de afrontar lo que está por venir, el futuro, con las armas de la espontaneidad y la creación. Y es aquí, donde el inconsciente nos ofrece su mayor aportación, ayudándonos a dirigir nuestra existencia.

Llegados a este punto, nos preguntamos de nuevo: ¿es tonto o listo el inconsciente? La verdad es que no podemos asegurarlo. De lo que si estamos seguros es de que algunas de las más importantes preguntas que solemos plantearnos acerca de nuestra vida, como son ¿para qué? ¿por qué? ¿quién soy yo?¿qué tengo que hacer en la vida?, encuentran su respuesta a través de la intuición guiados por el inconsciente. 
Finalmente, si confiásemos en nuestra intuición, nos resultaría más sencillo vivir y desarrollar eso que llamamos con tanta naturalidad "nuestra propia vida".






Cattell Psicólogos Murcia




martes, 24 de septiembre de 2013

PRACTICANDO LA DERREFLEXIÓN - I


Viktor Frankl
Viktor Frankl  neurólogo y psiquiatra austríaco
fundador de la logoterapia
El empeño en devolver 
la confianza en el inconsciente
















Viktor Frankl (1905-1997), uno de los psicoterapeutas más representativos de este siglo y último de la Escuela de Viena, creó la logoterapia. Fue precisamente durante su internamiento en el campo de concentración de Theresienstadt, donde desarrolló su teoría basada en la búsqueda de un sentido para la vida de los seres humanos. Las ideas acerca de la hiperreflexión y derreflexión son excelentes aportaciones a la teoría y práctica de la psicoterapia que a nosotros nos interesan y, a continuación, vamos a desarrollar.

¿Por qué es interesante recuperar la naturalidad en nuestros comportamientos sin pasar por la reflexión?

Todos necesitamos cierta medida de auto-observación y auto-reflexión; sin embargo, cuando llevamos a la práctica de forma excesiva estas actitudes, se producen trastornos físicos y psíquicos molestos para aquellas personas que los padecen, además de perturbar el desarrollo normal de las tareas y disminuir la eficacia en su realización. Imaginemos por un momento la acción de escribir al ordenador o caminar reflexionando previamente cada movimiento que habitualmente se realiza de forma refleja, automática o inconsciente... ¿facilitamos dichas acciones o las entorpecemos y complicamos?

Debemos huir de la hiperreflexión, dejar de mirarnos tanto a nosotros mismos y recuperar la inocencia y la espontaneidad en nuestras acciones. Dejarnos llevar por el inconsciente, que, por cierto,  es muy sabio, es una excelente decisión. 



Dejar de mirarnos a nosotros mismos, abandonar el egocentrismo
Dejar de mirarnos a nosotros mismos, abandonar el egocentrismo
Foto: Andy Prokh


¿Cuando caemos en la hiperreflexión?

Cuando nos observamos, espiamos, analizamos e intentamos controlar todo lo que hacemos, pensamos o sentimos, estamos haciendo un ejercicio de hiperreflexión.

La hiperreflexión puede centrarse en un solo área, por ejemplo el chequeo corporal continuo que practica una persona excesivamente preocupada por su salud; nada más despertar se observa a sí misma: ... me noto rara esta mañana... Parece que tengo taquicardia... voy a tomarme la tensión arterial... tengo la frente caliente, será porque tengo fiebre... me noto mareada... no voy a poder ir al trabajo, ¿y si me da el mareo en mitad de la oficina?...

También puede darse el caso de una actitud de hiperreflexión general ante la vida, una actitud de excesiva preocupación, bien por el temor a que ocurra un suceso negativo importante como por ejemplo, la pérdida de seres queridos: ... ¿Y si mi mujer me deja?... ¿Y si me quedo solo en el mundo?... Es un viaje muy largo... si les pasase algo a mis hijos, no sé lo que haría...


Charlize Theron
Charlize Theron en el film "The burning plain" de Guillermo Arriaga

Practicando la derreflexión aprendemos a romper con esa actitud de autoobservación que impide que funcionemos de forma natural y saludable. Mediante la técnica de la derreflexión aprendemos a ignorar los síntomas y recuperamos nuestra estabilidad. Aprendemos a confiar en nuestro inconsciente frente a lo racional o intelectual, ayudándonos a descubrir una solución en situaciones en las que nos sentimos atrapados por nuestra propia preocupación acerca de un problema que puede ser físico, psicológico o existencial. 

Cuando no ponemos demasiada atención en resolver un determinado conflicto, en la mayor parte de las ocasiones, la salida aparece de forma natural. Sin embargo, no es suficiente con no prestar tanta atención a esa preocupación, también hay que dirigir nuestro foco de interés a otro contenido positivo. Es decir, necesitamos un cambio en la actitud personal, en definitiva, pasar de estar centrado en mí para ser capaz de encontrar sentido en lo que me rodea, dirigiendo la mente hacia otros pensamientos, objetivos o metas nuevos. Nos guste o no, muchas veces será necesario improvisar, y no tenemos por qué acertar.

De todo ello se espera que la persona desarrolle un mayor sentimiento de crecimiento interno como resultado del hecho de haber logrado olvidarse de sí misma. El proceso consiste en encontrar cosas nuevas que reduzcan la importancia de lo antiguo, salir del egocentrismo acercándose a personas y causas significativas para uno, buscar sentido más allá de la situación cotidiana en la que se vive inmerso, eliminar el sufrimiento evitable por el exceso de preocupación y, en concreto, en actuar y comprometerse.
Precisamente, aceptación y compromiso son dos términos que se incluyen y destacan en los nuevos enfoques psicoterapeúticos que conocemos como terapias de tercera generación.


Juan José Regadera
Nieves M.Hidalgo
Psicólogos Clínicos
Psicoterapeutas Acreditados

Cattell Psicólogos Murcia
www.cattell-psicologos.com


Nota: Leer más acerca de este tema en sección publicaciones científicas de nuestra web: 

http://www.cattell-psicologos.com/publicaciones/cientificas/significado-valores





miércoles, 18 de septiembre de 2013

DESEO Y NECESIDAD DE CARICIAS

Deseo y necesidad de cariciasNieves Martínez Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta 












Necesitamos ser acariciados. Las caricias verbales y físicas estimulan nuestro cerebro y favorecen el crecimiento saludable y equilibrado del ser humano.

Deseamos que nos presten atención y con tanta fuerza que cuando no lo alcanzamos de forma natural, espontánea o ante conductas positivas, desarrollamos comportamientos negativos para conseguir dicha atención, aunque sea a través de regañinas, sermones o castigos.

Es doloroso sentir que no se es importante para aquellas personas a las que uno quiere. La falta de atención o la atención negativa ocasionan daño emocional y/ o físico y conduce a relaciones humanas infelices.

"Me acaricias con tu mirada"
Deseo y necesidad de caricias"Tus palabras acarician mi alma"

Estas son algunas frases que escuchamos o leemos en muchas ocasiones.
Las caricias reales o simbólicas son muestras de reconocimiento, significan que tú estás ahí para el otro, que eres importante para él.

Cuando una persona es dejada de lado, ridiculizada, ninguneada, humillada o rechazada, está siendo
tratada como si fuese un ser insignificante, rebajada de categoría.
Cuando no te toman en serio, cuando le restan importancia a un problema que estás contando, cuando alguien o tú mismo te dices que no puedes solucionar una preocupación o conflicto, estás recibiendo o prestándote una atención negativa.





Tenemos necesidad de caricias y de reconocimiento.

Hay caricias, como los saludos convencionales en la calle, que también son necesarias y útiles para mantener ese sentimiento de autoestima y valía. Cuando nos encontramos con alguien y no tenemos tiempo nada más que para un saludo rápido: Hola, ¿qué tal estás?- en la mayor parte de los casos no pretendemos una respuesta extensa acerca de todos los problemas de salud de nuestro amigo o vecino, en ese momento tan sólo queremos que nos conteste de forma convencional: bien, ¿y tú?- Pues se trata de un breve encuentro y con este cordial saludo recibimos y regalamos una caricia que mantendrá en buen estado nuestra relación de amistad o vecindad y nuestra propia sensación de bienestar.

La intimidad sí implica un interés verdadero. Es un nivel más profundo de encuentro humano y suele puede producirse en situaciones más especiales y en función de la capacidad para la intimidad que posean cada una de las personas que se reúnan.

La intimidad se genera en esos contactos que despiertan sentimientos de ternura, empatía y cariño.

En las modernas relaciones sociales, la intimidad se ha convertido en un lugar "raro", un antro poco visitado. De modo paradójico, en una época en la que las personas vivimos masificadas, reunidas en pequeñas o grandes ciudades, tendemos a aislarnos más y jugamos a fingir que no nos vemos unos a otros. Nos reencontramos en jardines, centros comerciales o paseos, con vecinos, amigos o conocidos y giramos la cabeza hacia otro lado, nos cambiamos de acera, simulamos una llamada telefónica, cualquier cosa con tal de no cruzar ni una mirada de reconocimiento. 
Cuando vas por la calle y buscas con tu mirada acariciar la mirada del otro, te detienes ante el choque sorpresa de unos ojos que surgen ante ti, fijos y vacíos, aparentemente, esos ojos no nos dicen nada, no nos ven, no quieren vernos. 





Deseo y necesidad de caricias


¿Es el narcisismo extremo el que genera la ceguera del siglo XXI? 
¿Acaso si no saludas, si no reconoces a los demás, te sientes superior, único, guay, distinto? 
¿Por qué tememos este encuentro con el otro? 
¿Por qué esa necesidad de castigar con una mirada -trágicamente mágica- que transforma a los seres humanos en invisibles? ¿Es para satisfacer esa necesidad de superioridad?

¿Por qué no nos acariciamos más unos a otros?

Apiñadas en el autobús o en el metro, pegadas en la cola de la panadería o de la oficina de empleo, las personas se mantienen distantes unas de otras. La intimidad se ha convertido en un lugar que se teme y se evita porque implica riesgo, como la vida. En el reino de la intimidad, los seres humanos son más vulnerables pues se dan a conocer en profundidad y exteriorizan sus sentimientos de afecto o  de rechazo. El narcisismo nos obliga a no ponernos en peligro, somos tan perfectos y tan "bellos" que nos horroriza correr el riesgo de sufrir una fisura en el espejo de nuestra imagen, de cargar con una mancha en el expediente, un fracaso, un rechazo, una humillación, una arruga en el pantalón. Pecamos de soberbia, y esta actitud nos impide aproximarnos, acariciar a esa persona que dice querernos, abrirnos a ella, mostrarnos tal y como somos, porque ¿qué van a pensar o, peor, qué van a decir de mi? ¡Vaya una imagen que voy a dar!- nos decimos prestándonos una atención negativa, utilizando un lenguaje interior bastante irracional.

Por ello, es importante, ser consciente del valor de la humildad, del valor de aceptarnos tal y como somos, con imperfecciones, con limitaciones, y comprometernos con nosotros mismos y con los demás en la realización de proyectos que nos permitan seguir acariciando y acariciándonos, reconociendo a los otros y reconociéndonos a nosotros mismos. 

Una tarea pendiente: acariciar a los demás y acariciarse uno mismo con comentarios positivos, naturales, directos y adecuados a la situación y a las circunstancias que nos rodean. 

Desde que venimos al mundo, nuestra salud mental y física depende, entre otros factores, de la forma en que fuimos acariciados y reconocidos durante la infancia y la adolescencia. A lo largo de la juventud y de la madurez podemos cambiar nuestra manera de tocar y de relacionarnos con el mundo, en general, y, con las personas que amamos, en particular.


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martes, 17 de septiembre de 2013

TERCERA PELÍCULA RECOMENDADA: ABUELOS AL PODER

  • Nieves Martínez Hidalgo
    Psicóloga Clínica
    Psicoterapeuta












    Abuelos al poder o Parental Guidance es la tercera película que os queremos recomendar. Estrenada en el año 2012 en Estados Unidos y dirigida por Andy Fickman. En el reparto destacan Billy Crystal, Bette Midler, Marisa Tomei, Tom Everett Scott. 


    En esta comedia familiar, el guionista (también Billy Crystal) plantea los conflictos que surgen cuando los padres intentan que los abuelos sigan nuevos y diferentes métodos educativos aplicados por ellos en la crianza de sus hijos. Los abuelos acabarán retomando sus viejos recursos, veremos cómo les va y si al final se hacen querer por unos nietos que apenas conocen.


    Abuelos al poder

    Descubriremos que el amor, los juegos, la empatía, la flexibilidad y la cordialidad son importantes ingredientes para hacer una exquisita receta que permite enseñar a los niños de una forma constructiva y positiva.


    Abuelos al poder


    Una película divertida con buenos golpes de humor y final típicamente americano.
    Aquí os dejamos el traíler de esta película que esperamos disfrutéis en familia.


    video


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martes, 10 de septiembre de 2013

NOS LIMITAMOS CON ANTIGUAS CREENCIAS

supera creencias antiguas que ya no son tuyas
Beatriz Regadera Martínez

Beatriz Regadera
Psicóloga










Nos limitamos a nosotros mismos con antiguas creencias que ya no son nuestras



A veces, me recuerdo a mí misma como aquella tímida e insegura niña que solía ser, olvidando que, hoy en día, soy muy diferente... por ejemplo, ya no salgo corriendo y me escondo debajo de la mesa cada vez que alguien viene a casa, o me quedo pegada a la pierna de mi madre en la puerta de la universidad en lugar de entrar...

Tengo más confianza en mí misma, pero el recuerdo de mi infancia, de cómo interactuaba con las personas y éstas conmigo interfiere con mi comportamiento, pensamientos y sentimientos actuales.

Es curioso, cómo nuestras creencias nos influencian. Cargamos con ideas o etiquetas erróneas sobre nosotros mismos toda nuestra vida, ¿y qué podemos hacer para cambiar eso?



Creo que tenemos que hacernos conscientes de ello, dándonos cuenta cómo de importante es, no sólo la imagen que tenemos de nosotros mismos, sino también la que creemos que otros tienen de nosotros. Contrastando estas imágenes o creencias con la realidad, podemos despertar y dejar atrás ese fantasma nuestro, esa sombra con la que cargamos pero que ya no nos pertenece.



¡Empieza a ser como quieres ser y no como TÚ crees u OTROS creen que eres!






Beatrice Regadera,
Psicóloga colegiada nº 2777 Cattell Psicólogos Murcia

"We limit ourselves with old beliefs that aren't useful 
anymore. 

Sometimes I remind myself of that shy and insecure little girl I used to be forgetting that nowadays i'm very different...For example I don't run away and hide under the table every time someone comes to my house or stay glued to my mom's leg at the door of the university instead of going inside...I am more confident but the memory of my childhood of how I was interacting with people and people with me interferes with my current behavior, thoughts and feelings. 

It's funny how our beliefs can influence us. We carry with wrong ideas or tags about ourselves all our life and what can we do to change that? I think we have to become aware of it, realizing not only how important the picture we have about ourselves is but also the picture we think others may have of us. 

Contrasting these pictures or beliefs with reality we can wake up and leave back that ghost of us, that shadow we carry with but doesn't belong to us anymore. Start being how you want to be and not how you think or others think you are!"

Beatrice Regadera 
Psicóloga Colegiada nº 2777

Cattell Psicólogos Murcia
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el arte de hacer psicoterapia