sábado, 18 de octubre de 2014

CÓMO SUPERAR EL MIEDO A LA RESPONSABILIDAD

Mª Nieves Martínez Hidalgo
Psicóloga Clínica
Psicoterapeuta













Aún recuerdo aquel día en el que, con tan solo cuatro o cinco años, tuve que salir a la calle para avisar a una vecina. El menor de mis tres hermanos pequeños se había hecho caca en el pañal, lloraba y yo no sabía cómo calmarlo. Mis padres me dejaron al cargo de ellos por ser la mayor. Casi con toda seguridad, su salida de casa fue fruto de una emergencia.

Son muchos los padres que llevan a sus hijos a asumir responsabilidades para las que todavía no se hallan preparados. Los primogénitos suelen ocupar ese puesto de 'honor', por el cuál luego sus hermanos les envidian y rivalizan con ellos. Ese supuesto honor es unas veces, un dulce peligroso, otras, una imposición forzada. 

En función de sus características de personalidad y de los lazos afectivos establecidos con los padres en la infancia, ese niño crecerá siguiendo un proceso de madurez emocional que le conducirá a ser totalmente responsable, a coger las riendas de su vida de modo totalmente consciente.

Son muchas las personas que tras haber vivido una infancia en la que la asunción de responsabilidades que no se corresponden con su nivel de desarrollo, ni con su edad, al llegar a la juventud sienten un temor persistente e irracional a la responsabilidad y al compromiso.
Se dicen a sí mismos que ya han hecho suficiente, que ahora se merecen descansar, relajarse, desconectar de esa tensión que genera el tener que estar atentos para resolver problemas o llevar a cabo tareas para las que uno no se encuentra preparado. En su maleta, han acumulado durante los largos años de infancia y adolescencia, kilogramos de tensión, de nerviosismo, de inseguridad e incertidumbre al tener que realizar a ciegas ocupaciones de las que se deberían haber hecho cargo los adultos.

¿Cómo superar ese miedo a la responsabilidad?

Creer en uno, confiar en que podrás salir adelante con esfuerzo, con voluntad, te permitirá pronunciarte, dar tu palabra, comprometerte. Mostrando respeto a la palabra dada, por ti y por los demás. Siendo asertivo, afirmándote en cada paso que das.
La palabra es el principio, la palabra es lo que nos hace personas.
La palabra es tu ser y tu ser, tu dignidad. Si te respetas, podrás asumir responsabilidades, ganarás en tu sentimiento de seguridad personal y podrás comprometerte contigo y con las personas con las que te relacionas, ya sea en el ámbito de la familia, de la amistad o del trabajo.


#hazloporti

18 comentarios:

  1. Una vez más has dado en el clavo, Nieves Martínez Hidalgo. Me veo reflejado en esa sensación de hiper responsabilidad de la que hablas y que, como cuentas, ya experimentaste desde muy joven. Es una pesada carga la que soportamos los primogénitos máxime los que sólo tenemos otro hermano, que además no puede valerse por sí mismo al 100%. Es una pesada carga la que uno siente o ha sentido sobre las espaldas. Sin embargo uno aprende que ése es uno de los compromisos, de las responsabilidades que ha de adquirir. Y junto a ese hay otros, y estos ya no le vienen impuestos sino que los elige de modo consciente, con valentía e ilusión. Son estos compromisos y responsabilidades para con otros los que al final dibujan el sentido de la vida propia y vale mil veces más asumir el riesgo a tomarlos y que sean equivocados, que vivir congelado, detenido, anestesiado. Muchas gracias por una reflexión tan acertada y necesaria. Un abrazo.

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  2. Gracias a ti, Salvador, por tus excelentes aportaciones y por tus felicitaciones.
    Un abrazo.

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  3. Querida Nieves tus palabras abren ventanas y puertas a un futuro mejor.
    Muchas gracias.

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  4. Gracias, Marga Lu. Esas ventanas se abren por ese apoyo incondicional y ese soplo de estímulo que me llega de vosotros, los lectores. Un abrazo

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  5. Las familias pobres incorporan a los hermanos mayores muy pronto en las tareas de la casa, en el cuidado de los pequeños. Y esta prematura responsabilidad, tanto familiar como social de esos niños-mayores, debiera contribuir mejor a su maduración. Pero extraña paradoja. Parece que no es así. Siempre se la cargan los mismos. Nieves, un abrazo

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    1. Pues si, Juan es cierto, ese exceso de responsabilidad nos hace parecer más maduros y realmente podríamos serlo pero se produce un trauma que nos conduce a evitar el compromiso y la adquisición de responsabilidades, que muchas veces se supera echando mano de valores como fidelidad, dignidad, cooperación. Un abrazo

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  6. Hola Nieves,
    Me encantan tus artículos y haces mucho bien. Gracias por escribir cosas tan importantes y llenas de amor y sinceridad.
    Leyendo tu artículo me he comprendido mejor y eso me hace aceptarme y muy pronto quererme más.Soy la tercera de cuatro hermanos y me he sentido responsable de mi madre desde que enviudó cuando yo tenía 12 años. Desde entonces fui su hija-cónyuge, su bastón y su algodón Tu artículo me ha hecho entender en unos minutos cosas que no entendía desde hace más de veinte años. Me has "hecho volar", como en la canción de Alaska. Actualmente, estoy con treintaytantos luchando por ser responsable y saber comprometerme y esto ya no hay quien lo pare, ya que ahora soy consciente de lo que me hace brillar. Un beso fuerte y gracias!

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    1. No sabes la emoción y alegría que me producen tus palabras. En el camino de la vida la cooperación es lo más importante. Ayudándonos unos a otros aprendemos, maduramos, nos comprendemos, nos enriquecemos y estimulamos.
      Desde niña, mi mayor felicidad ha sido aprender por mi misma y cooperar compartiendo con los demás todo lo que yo era, todo lo que estaba a mi alcance. Gracias a ti por compartir con nosotros. Abrazos y Sonrisas

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  7. Excelente reflexión en torno al miedo y a la responsabilidad por parte de mi estimada colega Mª Nieves Martínez Hidalgo. Del trabajo destacaría el concepto de "la Palabra dada". Desde mi punto de vista, considero que "la Palabra dada" es en si un modo de solución a un problema, el de asumir obligaciones, en el que la persona puede llegar a encontrarse, en un sentido general, "inactiva".

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    1. Muchas gracias, Juan José, tu palabras dada, tu fidelidad, tu compromiso en los proyectos que emprendemos juntos, me une a la vida y facilita mi tránsito a través de ella. Tu palabra dada, tiene la fuerza de un roble.
      Abrazos y sonrisas

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  8. Gracias a ti. Contigo "la Palabra dada" adquiere sentido y fortaleza. "La Palabra dada" se convierte en recíproca y compartida, la "Palabra" es cooperación y no competición.

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  10. Efectivamente Nieves tiene que ser por alguna razón por la que podemos llegar a rechazar con tanta vehemencia la responsabilidad. El error que cometemos es el de pensar que la solución está en huir y en no dejar huella , cuando lo oportuno es implicarse y comprobar que se pueden acometer acciones y empresas y, que a la par, podemos, y debemos, equivocarnos.

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    1. Me parece muy interesante tu aportación, Toni. las huidas, las omisiones dan poco fruto, aunque, si bien es cierto, que una retirada a tiempo es una victoria, ello es debido a que esa retirada es una decisión inteligente y oportuna, no un acto de cobardia. Gracias por seguir nuestro blog.

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  13. Hola me gusto el articulo, justo estaba buscando porque le tengo miedo a la responsabilidad, al compromiso, al éxito, a ser feliz y a ser escuchada por temor a equivocarme. Quisiera por favor que me aclarara a que se refiere con "la palabra dada". Tiene que ver con cumplir cuando uno da su palabra que va a realizar algo. Saludos y muchas gracias por compartir, por cooperar a un mundo mejor.

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  14. Me alegra que te haya gustado el artículo. Efectivamente, cuando hago mención de la palabra dada, hago referencia a ese compromiso que adquirimos, sobre todo, con nosotros mismos, cuando proyectamos una acción, ya sea en solitario, o en compañía de otras personas.
    Siempre es más fácil cumplir con la palabra dada, cuando la hemos compartido con otros, ya que esos otros serán testigos de si llevamos a cabo dicho compromiso. Sin embargo, lo realmente importante, es no fallarse a sí mismo, para no traicionarse, autoengañarse, ni bajarse la autoestima. Donde el concepto de la palabra dada cobra mayor sentido es en de puertas adentro, en nuestra propia intimidad.
    Gracias por seguir este blog y por expresar tus opiniones al respecto.
    También en esto estamos de acuerdo: en la cooperación está el futuro.

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